Mujer cuidándose del envejecimiento de la piel

¿Cómo cambian los signos de la edad en la piel?

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Preguntas frecuentes sobre los signos de la edad (4)

  • ¿A qué edad envejece más el cuerpo?

    Algunas investigaciones sugieren que el envejecimiento no ocurre de manera totalmente constante, sino en etapas más marcadas. Ciertos estudios han identificado picos importantes de envejecimiento biológico acelerado, o “choques de envejecimiento”, hacia la mitad de los 40 años, alrededor de los 44, y nuevamente al inicio de los 60. En estos periodos pueden producirse cambios importantes en moléculas relacionadas con la salud de la piel, los músculos y el metabolismo.
  • ¿Cuáles son los primeros signos de la edad?

    Los primeros signos de la edad pueden empezar a aparecer desde finales de los 20, generalmente de forma sutil y haciéndose más notorios con el tiempo. Entre las primeras señales suelen estar las líneas finas, la pérdida de luminosidad y una piel con aspecto más apagado. Algunas arrugas específicas, como las líneas de marioneta, que van de la boca hacia el mentón, y los pliegues nasolabiales, que van de la nariz hacia la boca, pueden comenzar como líneas leves entre finales de los 20 y principios de los 30.

    Con el tiempo, estas marcas pueden profundizarse por la repetición de expresiones faciales y por la pérdida natural de elasticidad y colágeno. Mantener una rutina constante que ayude a apoyar la estructura de la piel puede contribuir a conservar una apariencia más lisa y joven.

  • ¿Cómo puedo prevenir los signos visibles de la edad?

    Es posible prevenir y reducir los signos visibles del envejecimiento siguiendo un enfoque integral que combine una buena rutina antiedad, protección solar diaria y hábitos de vida saludables. Esto incluye usar un limpiador suave, aplicar un sérum antiedad y un hidratante, proteger la piel de los rayos UV con SPF y mantener hábitos como una alimentación equilibrada y un descanso de buena calidad.
  • ¿Los poros dilatados son un signo de la edad?

    Sí, los poros grandes o más visibles pueden estar relacionados con el envejecimiento. Aunque la genética y la producción de grasa son factores importantes en el tamaño de los poros, con el paso del tiempo pueden verse más notorios por varias razones:

    • Pérdida de elasticidad: A medida que envejecemos, la piel pierde firmeza y elasticidad por la disminución de colágeno y elastina. Esto puede hacer que la piel alrededor de los poros se estire y que se vean más amplios.
    • Daño solar: La exposición prolongada a la radiación UV puede afectar la estructura de soporte de la piel, favoreciendo la pérdida de firmeza y elasticidad. Además, este daño puede engrosar la capa externa de la piel, haciendo que los bordes de los poros se noten más.
    • Obstrucción: A medida que la renovación celular se vuelve más lenta con la edad, las células muertas pueden acumularse en la superficie y mezclarse con el sebo, favoreciendo la obstrucción de los poros. Esto puede hacer que el poro se distienda y que su abertura se vea más grande.

Cómo reducir los signos visibles de la edad

Disminuir y retrasar los signos visibles del envejecimiento requiere una combinación de cuidado diario, buenos hábitos y protección frente a factores externos. A continuación, te compartimos algunos pasos recomendados por dermatólogos:

Rutina antiedad

Si estás en tus 20, este es un excelente momento para empezar a incorporar productos antiedad en tu rutina. Un buen cuidado desde temprano puede ayudar a prevenir los primeros signos de la edad y contribuir a que la piel se mantenga saludable, con más volumen y con una apariencia joven por más tiempo.

  • Limpieza suave: Empieza tu rutina con un limpiador suave como Eucerin DermatoCLEAN [HYALURON] Gel Limpiador Facial, que ayuda a remover suciedad, impurezas y bacterias sin eliminar la hidratación natural de la piel.
  • Sérums antiedad: Usa todos los días Eucerin Hyaluron-Filler Epigenetic Serum. Este sérum antiedad con acción epigenética, clínicamente probado, contiene el ingrediente activo Epicelline®, que ha demostrado ayudar a revertir visiblemente los signos del envejecimiento cutáneo, reactivar genes de juventud y reducir líneas finas y arrugas para una piel más firme y con apariencia más joven*.
  • Hidratación: Es importante hidratar la piel tanto de día como de noche, ya que una piel bien hidratada luce más saludable, resistente y naturalmente más joven.
    Por la mañana, aplica Eucerin Hyaluron-Filler + 3xEffect Crema Facial de Día para Todo Tipo de Piel FPS 30, una fórmula que combina ácido hialurónico de alto y bajo peso molecular para hidratar tanto la superficie como capas más profundas de la piel, estimular la producción natural de ácido hialurónico y ayudar a proteger frente al envejecimiento causado por los rayos UV.
    Por la noche, usa Eucerin Hyaluron-Filler + 3x Effect Crema Facial de Noche, que sigue aportando hidratación y efecto rellenador, favorece la regeneración de la piel y ayuda a conservar su ácido hialurónico natural, brindando hidratación prolongada mientras duermes.

* Prueba de uso del producto con 160 mujeres durante 4 semanas.

Eucerin Hyaluron-Filler para los signos de la edad

Protege tu piel del sol

La exposición al sol es una de las principales causas del envejecimiento prematuro de la piel. Para ayudar a protegerla, es importante usar todos los días un protector solar de amplio espectro, complementar con ropa que cubra la piel y procurar limitar el tiempo de exposición directa al sol.

Eucerin Sun Face Photoaging Control FPS50+ es un protector solar de alto desempeño, formulado para ayudar a proteger la piel frente al envejecimiento causado por el sol y apoyar su mecanismo natural de reparación. Su fórmula combina protección solar avanzada con ingredientes activos que ayudan a reducir los signos visibles del fotoenvejecimiento.

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Hábitos de vida

Una mujer durmiendo
Dormir bien puede ayudar a reducir los signos del envejecimiento de la piel.

Reducir los signos visibles de la edad no depende únicamente de usar los productos adecuados. También tiene que ver con los hábitos diarios y con la forma en que protegemos la piel frente a factores que la pueden desgastar con el tiempo.

  • Mantente activa y procura manejar el estrés: Llevar un estilo de vida activo y reducir la exposición a la contaminación puede ayudar a disminuir el estrés oxidativo que afecta a la piel.
  • Dale prioridad a un buen descanso: Dormir bien cada noche le permite al cuerpo recuperarse y regenerarse, lo que contribuye a mantener la piel saludable y con una apariencia más joven.
  • Lleva una alimentación equilibrada y rica en antioxidantes: Incluir frutas, verduras, hojas verdes, legumbres, pescado graso y frutos secos puede ayudar a proteger la piel frente al daño causado por los radicales libres.
  • Evita fumar: Dejar de fumar ayuda a reducir la exposición a radicales libres dañinos y puede mejorar tanto el aspecto de la piel como la salud en general.
  • Adapta tu rutina de cuidado: Ajustar tu rutina según las necesidades cambiantes de la piel es fundamental, ya sea para tratar líneas finas en pieles más jóvenes o para reforzar la elasticidad en pieles más maduras.
  • La constancia marca la diferencia: La limpieza diaria, el cuidado adecuado y la protección solar son la base para mantener una piel saludable, resistente y luminosa.

Con el paso del tiempo, la piel atraviesa cambios naturales y puede ir perdiendo parte de su elasticidad, firmeza y luminosidad. Aunque algunos de estos cambios son propios del proceso de envejecimiento, otros pueden verse influenciados por factores externos que hacen que la piel envejezca más rápido. La exposición al sol, ciertos hábitos de vida y el estrés ambiental pueden acelerar este proceso y favorecer la aparición prematura de líneas finas, arrugas y una piel con menos brillo. La buena noticia es que, con una rutina de cuidado adecuada y hábitos saludables, es posible ayudar a controlar y ralentizar estos signos, para que la piel conserve una apariencia más fresca por más tiempo.

En este artículo, hablaremos sobre los primeros signos de la edad, explicaremos qué ocurre durante el proceso de envejecimiento de la piel, revisaremos sus causas internas y externas, y compartiremos las mejores formas de cuidar la piel a medida que madura.

Epidermis (capa externa)

La epidermis actúa como una barrera que protege el cuerpo y ayuda a conservar la hidratación. Con el paso del tiempo, la renovación celular se vuelve más lenta y disminuye la producción de sebo y de ácido hialurónico. Esto puede hacer que la piel se sienta más seca, con textura áspera y con mayor presencia de líneas finas y arrugas. Además, la piel envejecida suele volverse más sensible al sol, tarda más en recuperarse y puede irritarse con mayor facilidad.

Proceso de envejecimiento de la piel

Aunque los signos de la edad se notan en la superficie, el envejecimiento de la piel ocurre en todas sus capas. Comprender cómo está formada la piel y qué cambios experimenta con el tiempo es importante, porque nos permite cuidarla mejor y responder de forma más adecuada a sus necesidades.

Dermis (capa media)

La dermis está compuesta principalmente por colágeno, elastina y tejidos conectivos, y además contiene una gran cantidad de vasos sanguíneos. A partir de aproximadamente los 25 años, la producción de colágeno disminuye cerca de un 1% por año y la función de la elastina también empieza a reducirse. Esto debilita la estructura de la piel, favorece la formación de arrugas y puede hacer que pierda luminosidad debido a una menor circulación sanguínea.

Capa subcutánea (capa más profunda)

Una ilustración del proceso de envejecimiento de la piel
El proceso de envejecimiento de la piel afecta todas sus capas: 1) Epidermis, 2) Dermis, 3) Capa subdérmica
La capa más profunda de la piel almacena grasa, que ayuda a amortiguar y aislar. Uno de los cambios más importantes en esta zona es la disminución en el tamaño y la cantidad de las células que almacenan lípidos. Con la edad, estas células se reducen, lo que provoca pérdida de volumen, flacidez y arrugas más marcadas, especialmente en zonas como las mejillas y las sienes.

Resumen

Comprender cómo y por qué envejece la piel es clave para ayudar a mantener una apariencia saludable y luminosa por más tiempo. El envejecimiento cutáneo está influido tanto por factores internos, como la genética y los cambios hormonales, como por factores externos, entre ellos la exposición solar, la contaminación y ciertos hábitos de vida. Aunque no es posible detener el envejecimiento natural, sí se puede ayudar a ralentizar sus signos visibles con una rutina antiedad adecuada, una alimentación equilibrada, buena hidratación y protección diaria frente al daño solar.

Al combinar protección solar diaria con un cuidado específico de la piel y hábitos saludables, es posible ayudar a conservar por más tiempo la firmeza, suavidad y luminosidad de la piel.


¿Cuáles son las causas del envejecimiento de la piel?

El envejecimiento de la piel puede estar influenciado por muchos factores, entre ellos la genética y procesos naturales como la disminución en la producción de colágeno y elastina. También puede acelerarse por factores externos como la exposición al sol, la contaminación, el tabaquismo, una alimentación poco equilibrada, la falta de sueño y los gestos faciales repetitivos.

Causas internas

Una ilustración de piel joven y luminosa
Las conexiones entre las capas de la piel permiten que la hidratación y los nutrientes lleguen de forma eficiente a las capas superiores visibles.
Una ilustración de piel madura que pierde elasticidad y colágeno, empezando a mostrar arrugas
Con el paso del tiempo, estas conexiones y sistemas se vuelven más lentos, lo que da lugar a signos visibles de envejecimiento cutáneo.

Algunas causas del envejecimiento cutáneo son naturales y no se pueden evitar. A esto se le conoce como envejecimiento interno, intrínseco o cronológico. La edad biológica influye en los cambios estructurales de la piel y en la eficiencia con que funcionan sus células, procesos que se vuelven más lentos con el tiempo.

  • Influencia hormonal: A medida que disminuyen los niveles de estrógeno, la comunicación entre las células de la piel se vuelve menos eficiente, lo que puede traducirse en cambios visibles en la textura y la firmeza.
  • Menor circulación sanguínea: Con la edad, el flujo sanguíneo hacia la piel se vuelve más lento, por lo que llegan menos nutrientes y menos oxígeno a la superficie. Esto hace que la luminosidad natural de una piel joven disminuya y que la piel pueda verse más apagada.
  • Genética: El tipo de piel y el fototipo con el que nacemos influyen de forma importante en cómo envejece la piel. La genética afecta factores como el grosor, la sensibilidad y la cantidad de colágeno que la piel produce naturalmente.
    Además, los cambios epigenéticos influyen en la forma en que funcionan nuestros genes, a partir de factores como el estilo de vida, el ambiente y el envejecimiento, sin modificar el ADN en sí. Con el tiempo, estos cambios pueden alterar la producción de colágeno y elastina, proteínas esenciales para una piel firme y lisa, favoreciendo la flacidez y las arrugas, especialmente en zonas de mucho movimiento, como alrededor de la boca. Eucerin Hyaluron-Filler Epigenetic Serum ayuda a mejorar la firmeza y la resistencia de la piel, alisando las arrugas para una apariencia más joven.
  • Cambios relacionados con la edad: Con el paso del tiempo, la piel produce menos colágeno y elastina, por lo que puede volverse más delgada, frágil y menos firme. Esto favorece la aparición de arrugas, flacidez y mayor sensibilidad, además de una recuperación más lenta frente a agresores externos.
  • Condiciones de salud: Algunas condiciones crónicas de salud, más frecuentes en adultos mayores, como la diabetes, enfermedad renal, enfermedades del corazón, aterosclerosis y otros problemas de salud, también pueden acelerar el proceso de envejecimiento de la piel y provocar manifestaciones que afectan su aspecto y bienestar.

Causas externas

Una mujer bajo el sol
La exposición al sol acelera el envejecimiento de la piel al dañar el colágeno y la elastina, favoreciendo arrugas, flacidez y manchas asociadas a la edad.

El envejecimiento de la piel no responde únicamente a un proceso natural; también está influido por factores externos a los que nos enfrentamos todos los días. La exposición solar, la contaminación, el tabaquismo, una alimentación poco equilibrada y una rutina de cuidado inadecuada pueden acelerar la aparición de signos visibles de la edad, como arrugas, flacidez y tono desigual. Entender cómo afectan estos factores a la piel ayuda a tomar mejores decisiones para protegerla y conservar su apariencia saludable por más tiempo.

  • Sol: Los rayos solares son la principal causa externa del envejecimiento cutáneo debido al estrés oxidativo que generan. El daño provocado por el sol se conoce como fotoenvejecimiento, y la pigmentación desigual suele ser una de las primeras señales visibles en aparecer. Por eso, es importante tomar medidas para prevenir y tratar las quemaduras solares y así ayudar a mantener la piel saludable.
  • Contaminación: La exposición a la contaminación del aire puede favorecer la liberación de radicales libres que dañan la piel. Además, la contaminación intensifica los efectos de la exposición solar y acelera aún más el estrés oxidativo.
  • Tabaquismo: Los químicos y la nicotina presentes en los cigarrillos aumentan la cantidad de radicales libres en la piel. Al igual que la contaminación, también potencian el impacto negativo de la exposición solar.
  • Alimentación: Los antioxidantes son moléculas capaces de neutralizar los radicales libres que dañan la piel y aceleran su envejecimiento. Por eso, consumir frutas y verduras ricas en antioxidantes es una parte importante del cuidado de la piel con el paso del tiempo.
  • Cuidado inadecuado de la piel: La piel puede envejecer más rápido cuando no recibe el cuidado adecuado o cuando se usan productos que la irritan. Una limpieza completa con productos suaves y apropiados para tu tipo de piel, junto con el uso regular de productos enfocados en su principal necesidad, puede ayudarte a mantenerla en mejores condiciones.
Entre estos signos pueden encontrarse las líneas finas, arrugas, resequedad, pérdida de elasticidad, falta de luminosidad y tono desigual.

Pérdida de volumen

A medida que la piel envejece, puede comenzar a perder volumen, haciendo que el rostro se vea más marcado o anguloso. Las mejillas pueden lucir menos llenas y la zona debajo de los ojos puede verse un poco más hundida. Esta pérdida de volumen también puede favorecer la flacidez en áreas como las mejillas y alrededor de la boca, haciendo que las líneas finas y las arrugas se noten más.

Incluir en tu rutina diaria productos enfocados en la hidratación, la firmeza y el apoyo de la estructura de la piel puede ayudar a mantener una apariencia más rellena, suave y juvenil.

Resequedad

Con la edad, también es común que la piel vaya perdiendo parte de sus aceites naturales y de su capacidad para retener hidratación. Por eso, puede sentirse más áspera, tirante o con descamación, especialmente en zonas como las mejillas y alrededor de los ojos. La piel seca no solo resulta incómoda, sino que además puede hacer que las líneas finas y las arrugas se noten más.

Usar hidratantes que ayuden a restaurar la humedad y a fortalecer la barrera cutánea puede ser clave para prevenir la resequedad y mejorar la textura de la piel con el paso del tiempo.

Falta de luminosidad y tono desigual

El envejecimiento hace que la renovación celular se vuelva más lenta y que disminuya la circulación sanguínea, lo que puede hacer que la piel se vea cansada o con menos luminosidad. También pueden aparecer diferencias en el tono, como enrojecimiento leve o pequeñas variaciones de pigmentación, y la piel madura puede volverse más seca y con una textura más frágil, perdiendo parte del brillo natural que suele asociarse a una piel joven.

Exfoliar suavemente, proteger la piel del daño causado por los rayos UV y usar productos que ayuden a mejorar la luminosidad puede contribuir a recuperar un aspecto más uniforme y saludable.

Pérdida de elasticidad y arrugas profundas

Una mujer con piel madura y arrugas profundas alrededor de la boca
A medida que la piel pierde elasticidad, también pierde firmeza y las arrugas más profundas comienzan a hacerse más visibles.

La pérdida de elasticidad puede hacer que la piel se vea de mayor edad y menos firme. Con el tiempo, la piel puede sentirse menos flexible y resistente, ya que su estructura se debilita por la disminución gradual de colágeno y elastina. Zonas como las mejillas, la línea de la mandíbula y el contorno de ojos pueden comenzar a mostrar flacidez, mientras que las líneas finas y las arrugas se vuelven más visibles.

El envejecimiento de la piel no ocurre igual en todas las personas, por lo que estos cambios pueden aparecer a distintas edades, aunque suelen ser más comunes a partir de los 50 años.

¿Cuáles son los primeros signos de la edad?

Aunque la producción de colágeno empieza a disminuir desde los primeros años de la adultez, los primeros signos visibles del envejecimiento suelen comenzar a notarse en la piel alrededor de los 25 años.
También pueden aparecer cambios en la textura de la piel, una pérdida gradual de volumen que hace que el rostro se vea más marcado y una ligera flacidez en zonas como las mejillas. A continuación, te contamos más sobre algunos de estos signos.

Arrugas

Una mujer con piel madura, pero de apariencia lisa y luminosa
Las líneas finas y las arrugas suelen ser la primera señal visible del envejecimiento de la piel.
Las líneas finas y las arrugas suelen ser de las primeras señales visibles del envejecimiento. Las patas de gallo en las esquinas de los ojos y las líneas de expresión alrededor de la boca suelen empezar a notarse en los 30, seguidas por las líneas de la frente. Estas arrugas dinámicas se forman con el movimiento repetido de los músculos faciales.

Las arrugas alrededor de la boca, incluidas las líneas de marioneta y los pliegues nasolabiales, muchas veces comienzan como marcas sutiles entre finales de los 20 y principios de los 30, especialmente si sonríes o hablas con frecuencia. Con el tiempo, pueden volverse más visibles debido a la pérdida de elasticidad, colágeno y volumen facial. Empezar a cuidar la piel desde temprano con productos que ayuden a mantener su estructura puede contribuir a que luzca más lisa y con una apariencia más joven.

Fuentes

Shen, X., Wang, C., Zhou, X., Zhou, W., Hornburg, D., Wu, S., … Snyder, M. P. (2024). Nonlinear dynamics of multi-omics profiles during human aging. Nature Aging, 4, 1619–1634. https://doi.org/10.1038/s43587-024-00692-2

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